Cuando hablamos de la prueba mecánica de coches de ocasión nos referimos a aquellas revisiones que se hacen en un taller con el fin de comprobar el estado del vehículo. Podríamos decir que se trata casi de una auditoría en donde sabremos exactamente cómo se encuentra el coche antes de comprarlo.

Cómo es la prueba mecánica de los vehículos

Esta prueba debe de realizarla un taller profesional. En él van a revisar el estado mecánico y estético del vehículo.

Si vas a comprar un coche de ocasión en nuestros concesionarios, podrás estar tranquilo porque serán nuestros especialistas los encargados de hacer las pruebas antes de ponerlo a la venta. Además, en todos nuestros vehículos de re-estreno te mostraremos un informe detallado para que sepas con exactitud el estado actual del vehículo.

Algo diferente sucede cuando la compra se hace a un particular. Por más que el vendedor te indique que el coche se encuentra en perfecto estado, siempre es bueno reafirmarlo con un profesional. Se puede llegar a un acuerdo con el vendedor para pagar a medias el coste de la prueba mecánica o en su defecto renegociar tras las reparaciones oportunas.

Qué incluyen las pruebas mecánicas de coches de ocasión

Estos son algunos de los puntos que se deben de revisar antes de cualquier compra.

Cajas de cambio y frenos

Los frenos son uno de los elementos más importantes de cualquier vehículo, por ese motivo es clave revisarlos. Los discos, las pastillas y el propio comportamiento del sistema de frenado nos darán un indicio de cómo actúa el vehículo al conducir.

También hay que estar atento en esto a los tipos de ruidos que puedan aparecer cuando se pisa el pedal del freno o similar.

Para la caja de cambios, hay que comprobar que las inserciones de cada marcha entran sin inconvenientes.

Motor

El motor se comprueba de distintas formas. En primer lugar, al arrancar el coche hay que escuchar si se emite algún tipo de ruido. Habrá que abrir el capó y hacer una inspección inicialmente visual.

Otra de las pruebas que se suele hacer es la prueba de compresión. Para ello, se coloca un pequeño aparato en donde se encuentran las bujías. Así, se sabrá cuál es la presión de los cilindros, pues podría no estar en el nivel adecuado.

Escape

Si al encender el motor ves que sale humo del tubo de escape es que estamos en problemas. Cuando el humo que sale es de color blanco y en pequeñas cantidades no hay que preocuparse. Puede que sea por la condensación del propio interior del sistema de escape.

La cosa es diferente cuando el color es otro como gris, azulado o negro en donde sí habrá que investigar y revisar pues será una avería más grave.

Aceite

Más allá de la prueba clásica de la varilla, hay que ver cuál es el color, viscosidad y el olor que se emana desde el interior. Es un test muy fácil de la prueba mecánica de coches de ocasión pero que da mucha información de su estado actual.

Radiador

El radiador forma parte del funcionamiento de refrigeración del motor, por ese motivo es algo que hay que tener en cuenta. Lo que se hace es revisar cuál es el nivel del líquido refrigerante, pues si no alcanza el nivel suficiente habrá que repararlo.

Climatización

A todos nos gusta conducir cómodos en cualquier coche. La climatización y aire acondicionado son parte de los elementos que hacen que estemos a gusto en el interior.

Cuando se hace la prueba mecánica, es fundamental activarlo y comprobar que se expulsa aire en todas las salidas de ventilación. También que ese aire es correcto, de lo contrario puede que haga falta cargar el aire acondicionado o limpiar los filtros.

Luces

Para comprobar cómo se encuentran las luces hay que hacerlo en una zona oscura. Si el vehículo se encuentra en el taller o en el garaje se intentaré en una zona sombría.

Las luces son muchas, por lo que no hay que olvidar ninguna de ellas. Nos referimos a las luces cortas, largas, antiniebla, intermitentes, luces de freno y posición, marcha atrás, warning, entre otras.

Además de esta comprobación hay que ver que el testigo luminoso del interior se enciende correctamente.

Suspensiones y neumáticos

Comprobar el estado de los neumáticos es bastante sencillo. Basta con ver el dibujo y la banda de rodadura y nos daremos cuenta de inmediato si están desgastados o no.

Otro de los puntos fundamentales es saber cuál es la presión de los mismos.

Mientras que estamos haciendo las comprobaciones hay que estar atento a posibles ruidos o vaivenes que genere el vehículo cuando por ejemplo se atraviesa alguna zona con baches o similares. Si esto sucede, puede que haya un problema en las suspensiones que sea necesario reparar.

Carrocería general

Para la carrocería hace falta analizar la presencia de abolladuras, zonas en donde la pintura esté en mal estado, etc.

No hay que limitarse únicamente a las zonas visibles sino que hay que ir un paso más allá y revisar también las zonas interiores.

Todos estos puntos forman parte de cualquier prueba mecánica de coches de ocasión.

Historial de accidentes y averías

Además de esta prueba que es fundamental, no olvides solicitar el historial de accidentes y averías del coche. Son documentos especiales con informes en donde podrás ver detalladamente cuáles han sido las reparaciones o arreglos que se han hecho con la aseguradora.

También te dan información acerca de las inspecciones técnicas de la ITV y si ha habido algún problema con ello como que se haya suspendido la inspección y se haya tenido que ir por segunda vez.

Sea como sea, queda claro que antes de comprar un coche de ocasión tienes que hacer todas las revisiones oportunas. En caso de elegir hacer la compra en un concesionario profesional podrás estar más tranquilo, pues siempre se hará la prueba mecánica de coches de segunda mano antes de ponerlo a la venta. Y además, recuerda solicitar una amplitud de garantía si te lo permiten para conducir tu nuevo vehículo con tranquilidad.