Una de las grandes dudas que nos aparecen continuamente es si tenemos o no que cambiar los neumáticos de nuestro coche en invierno o verano. La respuesta real es que depende mucho del uso que ha tenido el neumático. Y por supuesto, también influye mucho el sitio donde vivas.

Cómo saber si hay que cambiar los neumáticos

Lo importante será realizar una supervisión y revisión de los neumáticos de forma general. De esa forma, vamos a saber si hace falta cambiar los neumáticos o no sin importar si es invierno o verano.

Por supuesto que existen neumáticos especiales para el invierno y para el verano.

La diferencia entre ellos es la temperatura. Los neumáticos que son considerados de invierno son los que se adhieren bien al asfalto. Mientras que los de verano se endurecen.

Es por eso que si tienes colocados neumáticos de invierno y los utilizas durante el verano se van a ir degradando poco a poco. Esto se debe fundamentalmente a las altas temperaturas. El peligro es que los neumáticos lleguen a reventar.

Neumáticos de invierno

Es muy fácil saber si los neumáticos son de invierno porque su dibujo es mucho más recortado. También tiene unas láminas en las ruedas que son las que permiten eliminar el agua con el famoso aquaplaning. Sus gomas son mucho más flexibles y tienen una mayor tracción.

En países como Alemania, es una obligación cambiar los neumáticos en invierno pues hace que los accidentes disminuyan notablemente.

Neumáticos de verano

Los neumáticos de verano tienen una composición de menor cantidad de caucho natural frente a los de invierno. La evacuación del agua en estos es mucho más efectiva. Todo lo contrario es la resistencia que tienen a la rodadura.

Se pueden distinguir de forma estética porque son bastante gruesos de perfil y tienen unas canaladuras de forma horizontal.

Por supuesto que en todos los casos hace falta optar por neumáticos de calidad y que sean los adecuados para nuestro tipo de vehículo.

Elegir los neumáticos según la estación

Si bien lo más recomendable es tener el asesoramiento de un experto como lo es por ejemplo un taller mecánico, estos son algunos de los pasos que puedes seguir para la elección de los neumáticos.

Aspecto estético

Como vimos anteriormente es posible darse cuenta si los neumáticos pertenecen a una u otra estación. Ver cómo es la textura de la rodadura, la composición de la goma o el propio diseño te dará una idea de si es un neumático de invierno, verano o estándar.

Neumáticos de verano o secos

Es otro de los aspectos a considerar. Los que son en seco, son perfecto para la primavera y el verano, por eso se los considera como un punto intermedio. Hay personas que incluso los utilizan en otoño. Todo dependerá de la zona en la que vivas.

Los neumáticos en seco se diferencian fundamentalmente de la distancia de frenado. En los neumáticos que son de invierno la distancia de frenado es más corta.

Neumáticos universales

Es otra opción que puedes elegir. Son neumáticos que se utilizan durante todo el año. Si vives en una ciudad en donde la temperatura no cambia mucho durante el año, entonces sí que es el adecuados.

Pero si vives en un sitio con un inverno bastante frío, con nieve y un verano muy caluroso, entonces no son los correctos.

Otro inconveniente es que tendrás que cambiarlos con más frecuencia que si escoges neumáticos específicos para cada estación.

Cuidado de los neumáticos durante el verano

Las altas temperaturas afectan a todos. La forma de conducir cambia y eso mismo lo siente nuestro vehículo. Por eso es que se recomienda hacer una revisión de los neumáticos antes de que llegue el verano, sobre todo si pensamos hacer viajes largos con el coche.

El neumático sufrirá más y por lo tanto se va a desgastar más de la cuenta. Lo que tenemos que saber es qué tipo de cuidados podemos darle para que su desgaste no sea tan grande y perduren en el tiempo.

Comprueba el estado de los neumáticos

De forma regular, observa cómo están los neumáticos. No hace falta esperar a hacer un viaje largo para ello. Hazlo con más frecuencia en esta época por los factores que hemos comentado anteriormente.

Hay que chequear por ejemplo si existe algún tipo de deformidad, roce, grietas o si se ha modificado la banda de rodadura. Es importante que la banda de rodadura no sea inferior a 1,6 milímetros.

Presión de los neumáticos

Es un punto sumamente importante. Como en el verano el desgaste puede ser mayor hay que ver cuál es la presión. Es bueno que chequees cuál es la presión adecuada según las indicaciones del fabricante pues cada neumático es diferente.

Si la presión que tienen no es la correcta puede hacer que consumas más combustible o que haya mayor desgaste.

Cuidado con las cargas

Uno de los problemas del verano es que cuando nos vamos de viaje cargamos mucho el coche. Esto no es bueno ni para los neumáticos ni para nuestra seguridad.

Intenta no sobrepasarte con la carga pues harás que todo se perjudique.

Controla el dibujo

Hay una técnica muy buena en donde lo que se hace es colocar una moneda de 1 euro. Así, veremos qué pasa con el dibujo. Si está debajo de la franja dorada es que no está bien, si está por encima el neumático es correcto.

Este punto es fundamental porque es los dibujos son los que ayudan a evacuar el agua y cumplir con el reglamento pautado por ley.

Equilibrar las ruedas

Si vemos que el volante vibra, puede ser que haya que equilibrar las ruedas. Esto se hace fundamentalmente para que el volante no haga ninguna vibración cuando estemos tomando una curva.

Ahora que conoces la diferencia entre los distintos tipos de neumáticos, aprovecha para chequear cómo están los de tu coche y darle el mantenimiento que se merecen.